El pasado 19 de septiembre de 2017 un sismo de 7.1 grados azotó la zona centro de la República Mexicana. Durante este sismo mucha gente perdió la vida, su hogar o su empleo, además de la gran cantidad daños que surgieron a raíz de este fenómeno natural. Casas, escuelas, zonas arqueológicas, hospitales, carreteras, puentes, etc. se vieron dañados, limitando sus funciones o deteniéndolas, por completo.

La escuela primaria “Niño Artillero” ubicada en Ecatepec, Estado de México fue una de las múltiples escuelas afectadas tras esta emergencia, con la caída de 40 metros de barda, la cual delimitaba el terreno utilizado por la escuela con la vía pública. Es importante mencionar que no fue la única escuela de la zona afectada ni fue el caso más grave, por ejemplo, en una de las colonias aledañas se registró el caso de una escuela secundaria llamada “Ehecatl” la cual sufrió la caída de una barda, a causa de lo que se reportó una persona muerta y varios heridos. La situación fue que, en los casos de escuelas con daños estructurales más graves, al grado de que las instalaciones no pudieran utilizarse, los alumnos fueron repartidos en otras instituciones con el objetivo de que siguieran con el año escolar, mientras se resolvía el tema. En la escuela “Niño Artillero” como solución se propuso una campaña de financiamiento colectivo.

Antecedentes

El financiamiento colectivo es una herramienta muy utilizada en el ámbito escolar, aunque no se ha denominado con este concepto, el apoyo de la comunidad es algo de lo que se han servido mucho las escuelas a través de diversas actividades, como bazares, colectas de efectivo, ventas de garaje, rifas o cuotas, todo con el objetivo de hacer alguna mejora en la escuela o para la realización de alguna actividad específica y las donaciones suelen ser en especie, en efectivo o con mano de obra. La población se involucra con este tipo de proyectos pensando en que el beneficio será para toda la comunidad. Las escuelas son percibidas como un bien común no sólo por la institución que representa sino porque en muchos casos las escuelas representan un punto de reunión en caso de emergencias o de cualquier tipo de organización colectiva, además hay casos en los que a partir de la creación de una escuela es que se da pie a la activación de un lugar.

Por ejemplo, en un estudio de caso denominado Adaptación social debido al impacto por la sequía en las comunidades de El Ciprés, Vicente Guerrero y Ranchería Jocote del Municipio de Motozintla de Mendoza, Chiapas[1] se documentó que la comunidad El Ciprés nace a partir de la creación de una escuela primaria. La zona que ahora conforma esta comunidad era parte de la comunidad Vicente Guerrero, pero la escuela primaria tenía una ubicación muy inaccesible para las personas que vivían en las partes periferias de la comunidad, por lo que se pidió al Consejo Nacional de Fomento Educativo la construcción de una nueva escuela, se comentó que, para comunidades con sus características poblacionales, sólo se consideraba una escuela por localidad, entonces los vecinos decidieron crear una nueva comunidad para que se colocara una escuela primaria y los infantes del lugar ya no tuvieran que caminar tanto tiempo a la escuela y así es como se crea El Ciprés en los años 90’s. En el año 2015 el lugar donde se encuentra la escuela también ya era el centro de la comunidad, cerca se encontraba la agencia municipal y varios comercios.

Cómo se mencionaba en párrafos anteriores, el financiamiento colectivo es algo muy utilizado en el ámbito escolar, sin embargo, no se ha llevado a esquemas digitales o de recompensas para ser promovido y la presente investigación indaga en ampliar la información sobre su utilización en estos esquemas y conocer su comportamiento.

La escuela “Niño Artillero” es una escuela con poco más de 45 años funcionando y es una de las escuelas más conocidas en la zona, es de tiempo completo y tiene, aproximadamente, 500 alumnos en total. Como se mencionó anteriormente, el daño que sufrió la escuela fue la caída de 40 metros de barda, lo que pone en riesgo la seguridad de toda la comunidad escolar, puesto que esta barda delimita el patio de la vía pública. Por otro lado, hay una parte de la barda que no se cayó pero que está muy cerca de caerse, lo cual también representa un peligro para cualquier transeúnte. Se comentaba, por parte de los vecinos y de las personas involucradas con la comunidad estudiantil, que la única solución que se había dado por parte de las autoridades era la restricción del acceso a zonas aledañas y la señalización para evitar cualquier incidente.

A pesar de representar un peligro para las personas involucradas con la escuela y para la población, en general, las autoridades municipales y estatales indicaron no poder subsanar el tema de manera inmediata, ni siquiera existía una fecha, sólo se les pidió paciencia para terminar de evaluar la situación en la zona y, eventualmente, comenzar con los trabajos pertinentes. Dicho argumento, comentan padres de familia y maestros, radicaba en el hecho de que las autoridades exteriorizaban no tener presupuesto para arreglar todos los daños que surgieron con esta emergencia por lo que, ante esta incertidumbre es que los padres de familia deciden tomar las riendas del asunto e iniciar con una campaña de financiamiento colectivo y recaudar los fondos necesarios para la reparación de las bardas, garantizando así la seguridad de los alumnos, personal académico y población, en general.

Justificación

El financiamiento colectivo es una herramienta que desde hace algunos años ha tomado mayor fuerza entre las alternativas para apoyar cualquier tipo de emprendimiento o proyecto, esto debido a sus características, que lo hacen tan resiliente a los contextos y a las particularidades de cada proyecto o idea. Sin embargo, sí indagamos en la historia, podemos encontrar varios ejemplos de ello, como el ensamble de la estatua de la libertad, la construcción de iglesias o la traducción de La Ilíada y es algo que hasta hoy día se sigue utilizando ante los vacíos de atención que dejan las instituciones.

Un ejemplo más reciente y afín al tema escolar, fue el caso del crowdfunding cívico “Bomberotón” en 2016, que tuvo lugar en la agencia para el desarrollo social y plataforma de financiamiento colectivo MiCochinito.com; consistió en una campaña de crowdfunding con la que se buscaba equipar una estación de bomberos en la zona industrial de Querétaro. La respuesta de la población fue muy buena puesto que la gente no sólo aportaba pensando en que el beneficio sería para todos los habitantes de la zona y les haría sentirse más seguros, sino que la imagen que se tiene sobre los bomberos y su labor, es extremadamente buena; se les considera figuras de autoridad y de seguridad y son muy admirados por población civil y autoridades.

Hoy día se planteó el financiamiento colectivo para las escuelas debido a que ante una emergencia tan grande como la que existió tras el sismo del 19 de septiembre había muchas cosas que atender y ni las autoridades ni los civiles lograron darse abasto al tratar de cubrir las necesidades que surgieron, es por esto que se plantea el financiamiento colectivo como una alternativa puesto que se parte de que la respuesta de la población será muy buena ya que las escuelas son un lugar de bien comunitario y en una escuela como “Niño Artillero” con casi 50 años de existencia la gente se encuentra aún más involucrada.

Conjuntamente, se piensa que impulsar el financiamiento colectivo escolar es una buena opción para hacer comunidad y atender los problemas menores que puedan surgir en temas escolares, además de que funciona como una manera de empoderamiento para las comunidades y para la creación de líderes comunitarios.

Los objetivos de la investigación fueron los siguientes:

General

Saber cómo impacta el crowdfunding en una comunidad, en específico, en el ámbito escolar.

Particulares

  1. Conocer las áreas de oportunidad que existen en este tipo de campañas de financiamiento colectivo.
  2. Saber el índice de participación de la población general a este tipo de campañas.
  3. Observar el grado de aceptación de este tipo de iniciativas por parte del personal académico y padres de familia.
  4. Identificar los principales retos que puedan surgir para proponer opciones que permitan afrontar estos retos.

Metodología

Para la presente investigación se eligió realizar entrevistas a profundidad a actores clave de esta situación, con el fin de conocer su perspectiva y su vivencia respecto a la campaña de financiamiento colectivo.

Para estas entrevistas se eligió al director de la escuela, a madres de familia involucradas con la gestión del proyecto, madres de familia que no estaban involucradas con el proyecto, a vecinos de la zona y profesores.

Aunado a esto se hará un análisis cualitativo de los resultados obtenidos, de la información recabada en las entrevistas y de lo ocurrido en la campaña.

Estudio de caso: Escuela Primaria Niño Artillero

Se ubica en el municipio de Ecatepec en el Estado de México y cuenta con cerca de 500 alumnos, es una escuela de tiempo completo y es de las más antiguas de la zona. Tras la tardanza de las autoridades para actuar en la remodelación de la escuela se propone la realización de una campaña de financiamiento colectivo. Las personas que más se involucraron en esto fueron los padres de familia y vecinos de la zona, por el sentido de comunidad y porque muchas personas han pasado por esta escuela en sus 45 años de funcionamiento, por lo que sienten empatía y cariño hacia ella.

La campaña empezó en noviembre de 2017 tras una junta general con los padres de familia, en la que se buscaba una solución a los problemas de infraestructura y para proponer una alternativa que brindara la seguridad necesaria a los alumnos y personal académico. En dicha junta se habló de diversas alternativas y propuestas, hasta que se llegó al financiamiento colectivo. Se elige esta opción, también porque los padres de familia no querían que se retrasaran más las clases ni poner en riesgo a la población.

Se aceptó la propuesta partiendo de la premisa de que muchas personas estarían involucradas en el proyecto lo que hacía que la probabilidad de éxito fuera alta.

Al explicarse que sería una campaña con un esquema de recompensas la participación de los padres de familia fue muy buena, hubo algunos que aunque no indicaron poder aportar dinero para que se llevara a cabo el proyecto refirieron poder apoyar con materia prima, mano de obra e incluso con sus herramientas de trabajo como una manera de obtener fondos, por ejemplo, una señora que se dedica al estilismo indicó que ella, un día específico, podría cortar el cabello en la escuela y lo que la gente le pagara donarlo a la campaña, asimismo una persona que cuenta con juegos mecánicos indicó poder ponerlos y, también, donar el dinero que resultara de las entradas.

Todo esto se planeó hacer en una kermés en la cual los padres de familia pondrían algún tipo de servicio o entretenimiento, como se mencionó en los casos anteriores, y todo lo necesario para llevarla a cabo.

La campaña estaba siendo gestionada a cabo por una de las madres de familia, sin embargo, era apoyada por un grupo de padres de familia, en temas de la recolección y difusión de la campaña, asimismo el director de la escuela y algunos profesores estaban involucrados con el tema en miras logísticas.

En un inicio la gente estaba muy animada a participar, tenía muchas ideas y propuestas para generar una mayor recolección de dinero, mucha gente se involucró tanto en la logística como con las donaciones. La principal recaudación de dinero fue por lo aportado por los papás de los alumnos asistentes a la escuela, así como por gente de la comunidad que en algún momento había asistido a la escuela, aunque fuera hace años.

Como se mencionaba anteriormente, muchos papás señalaron tener la disposición de donar dinero, insumos o medios que ayudaran a que la campaña recibiera un mayor número de aportaciones. Al acercarse la época navideña, para la kermés, se propuso como fecha el 20 de diciembre ya que también se usaría la puesta en escena de una pastorela donde actuarían los alumnos como un medio de recaudación. De dicho evento, maestros, padres de familia y el director estaban enterados e involucrados en la organización, sin embargo, el director de la escuela, días antes de la fecha acordada comentó que ya no se podría llevar a cabo y canceló el evento sin mayor explicación ni anuncio previo. Esto no sólo generó confusión entre los padres de familia, sino que la campaña también se vio permeada.

La campaña siguió, pero muchas personas decidieron alejarse de este tema debido a la confusión que había suscitado esta serie de eventos.

Al hablar sobre el tema con el director él comentó que el motivo por el que decidió ya no seguir apoyando la campaña y suspender el evento fue porque comenzaron a haber muchos rumores entre los padres de familia respecto a lo que ocurría con el dinero ya que la alcancía donde se estaban guardando las aportaciones físico se encontraba en su oficina, estos rumores iban encaminados a que el destino de los fondos no estaba siendo la campaña.

Otro de los motivos que mencionó el director fue que, a raíz de estos rumores, él percibió que la información proporcionada a los padres de familia y personal académico que se quería involucrar era “delimitada”, indicó que no toda la escuela estaba enterada, ni todos los padres de familia sobre la campaña de financiamiento colectivo y las actividades alrededor de ella, también mencionó que el comité de padres de familia encargado de la campaña y de la difusión de la información relacionada con el tema no informó a todos los grupos y fue este vacío lo que generó muchas dudas sobre la mecánica, su claridad y el destino de los fondos, además de que disminuyó los deseos de la población de involucrarse.

Es importante rescatar que también hizo mención de que este tipo de dinámicas, en general, crea incertidumbres y vacíos que entorpecen la actividad misma. Nos contó sobre un caso muy similar en el que hace algún tiempo no contaban con personal de limpieza en la escuela, ni les había sido asignado presupuesto para esto, motivo por el cual se le pidió a cada alumno que todos los lunes llevaran dos pesos, con el dinero juntado se le pagaría a la señora que realizaba la limpieza. El director y personal académico pensó que sería una buena idea debido a que la cantidad era muy accesible, sin embargo, no pasó mucho tiempo antes de que los padres de familia se quejaran y argumentarán que el fin del dinero recaudado no era confiable, e incluso uno de los padres de denunció a la escuela ante las autoridades y esto llevó a que la escuela fuera notificada por estar haciendo algo “fuera de reglamento” a pesar de las contradicciones que existían en este caso. Eventualmente, la escuela tuvo que realizar un oficio en donde explicaba la situación y después, suspender este tipo de acciones. Además, se les solicitó suspender los servicios de la señora y se envió a una persona de limpieza designada por las autoridades escolares, por lo que pensó que en esta ocasión se suscitaría algo similar y prefirió desligarse de las actividades antes de que ocurriera de manera más formal, su argumento fue “no quiero problemas”.

De igual manera, durante la entrevista mencionó que, en general, le desagradan las situaciones que este tipo de dinámicas siempre producen para él como figura de autoridad, independientemente de qué tan involucrado esté.

Retomando todo lo mencionado anteriormente, la falta de comunicación, la difusión de la campaña, así como las inconsistencias que hubo en los acuerdos logrados entre padres de familia y personal académico, la campaña no llegó a su objetivo. Esto a pesar de la gran participación y disposición por parte de todas las personas involucradas, la campaña que se vio frenada y no alcanzó su meta.

Con el transcurso del tiempo y las acciones llevadas a cabo, las autoridades terminaron tomando cartas en el asunto y se comenzó con la construcción de la barda con recursos estatales, sin embargo, éste no era el único desperfecto de la escuela, sólo era el más urgente. Fue por eso por lo que se decidió dar un giro a la campaña, se disminuyó el monto solicitado en un inicio y en lugar de ser ocupado para la barda se decidió que se propuso ocuparlo para la remodelación de los baños que también se vieron afectados y que son un elemento muy importante para el funcionamiento de ésta.

La campaña se finalizó con este objetivo y se cumplió la meta propuesta que era mucho menor. El índice de participación también fue menor y ya no se pudieron realizar actividades como la que se tenía planeada.

 

Análisis de la información

Otros datos importantes para analizar en esta investigación son lo temas que están alrededor de la campaña de financiamiento colectivo y que son una variable importante en los resultados obtenidos. La información es la siguiente:

  1. Pudimos conocer que, de las personas entrevistadas ninguna tenía conocimientos sobre el financiamiento colectivo hasta que se propuso la idea la campaña, a pesar de ser una muestra pequeña es una realidad que el término es nuevo y que muchas personas de la sociedad mexicana no conocen aún sobre el tema. A pesar de esto, varios refirieron que, una vez que les fue explicado, no es algo ajeno a ellos puesto es un esquema muy utilizado, principalmente, en temas escolares. Es muy típico que en las escuelas se hagan este tipo de recaudaciones para sustentar algo que se necesite.
  2. Una vez que conocieron la alternativa del financiamiento colectivo las personas entrevistadas indicaron que les parecía una alternativa muy viable, principalmente, para proyectos comunitarios, ya que por sus características atribuyen que la participación será abundante.
  3. Al preguntarle a las personas sí ellas llevarían una campaña de financiamiento colectivo la mayor parte de las personas respondieron que sí harían una campaña siempre y cuando tuviera algún fin comunal. Sólo una persona indicó que no, ya que le parece una actividad muy absorbente de tiempo.
  4. Aunado a esto las personas localizan que justo, este último punto es uno de los principales retos para una campaña de financiamiento colectivo, el tiempo, comentan que es muy absorbente de tiempo y a este motivo se le confiere el hecho de que las personas se abstengan de involucrarse, iniciar una o el abandono de ésta.

Otro de los inconvenientes muy mencionado por las personas entrevistadas es tema de la gestión de una campaña con varias personas, comentan que la comunicación y los acuerdos, s cuando es un grupo grande de gente o está conformado por gente no tan cercana tiende a traer problemas por esos vacíos de confianza que se pueden generar.

Otro impedimento mencionado es la elección de una temática y el desarrollo de ésta para hacer la campaña de financiamiento colectivo.

 

Otro tema que considerar en el funcionamiento de las campañas de financiamiento colectivo, en este caso específico, es qué tan familiarizadas están las personas con los servicios en línea y las plataformas que sirven como banca en línea.

Por ejemplo, poco menos de la mitad de las personas encuestadas refirieron contar con una tarjeta bancaria, los que la tenían mencionaron que principalmente son de débito.

Por otro lado, cerca del 80% de las personas mencionaron no realizar transacciones en línea de ningún tipo debido a la desconfianza que les generan este tipo de acciones, no por haber vivido alguna experiencia similar sino porque han conocido casos y se les hace un sistema muy propenso para que sucedan estas cosas, esto también se le atribuye al hecho de que no hay contacto personal con alguien y eso es lo que más les hace dudar sobre su confiabilidad.

Y, en esta línea, sugerían que una manera más confiable de hacer pagos era a través de tiendas de conveniencia y supermercados, ya que hay con quien dirigirse en caso de cualquier anomalía, además de que es un método que ya utilizan, principalmente, para el pago de servicios y en la mayoría de los casos les parece un sistema eficiente y confiable.

  • Conclusiones

El financiamiento colectivo escolar funciona en tanto que la gente localiza las escuelas y sus proyectos como un causa social y comunitaria, esto por todo lo que representa la escuela, social y culturalmente, para las personas que están involucradas directa e indirectamente con ella. Es por esto por lo que, un proyecto de este tipo crea y fortalece a la comunidad estudiantil, padres de familia, personal académico y a todas las personas que conviven alrededor de la escuela. Se confía plenamente en la escuela como institución y como estructura de nuestra sociedad, sin embargo, no existe una plena confianza en las autoridades que regulan a la escuela o que se encargan de ella, lo que, en esta ocasión, significó un factor influyente en el desarrollo de la campaña.

Este mismo factor, se puede analizar más a fondo. La desconfianza que sentían los padres de familia ante el manejo del dinero de manera interna no sólo disminuyó las aportaciones de este sector, sino que hizo que le director se sintiera incómodo con el proyecto. Por otro lado, algunos profesores y vecinos de la escuela también llegaron a sentir desconfianza respecto a lo que estaba ocurriendo con el dinero, ya que indicaban no tenían tanta información sobre los pormenores de cómo se desarrollaba una campaña de financiamiento colectivo, algunos incluso indicaron que ni siquiera estaban enterados de los que estaba ocurriendo, lo cual les generó mucha incertidumbre y desestructura en el tema, haciendo que la campaña les pasara desapercibida.

Otro de las conclusiones a las que se puede llegar es que, fue mediante la presión que se ejerció con las autoridades, al tomar los padres de familia, las riendas del asunto con la coordinación de la campaña de financiamiento colectivo, por lo que el envío de ayuda se aceleró, esto lo podemos atribuir a que muchos padres de familia nos  comentaron que casi todas las escuelas de la zona se encontraban con desperfectos e incluso había una escuela que se encontraba desalojada porque una barda se cayó pero la escuela “Niño Artillero” es de las pocas escuelas que estaba siendo atendida, incluso la escuela en donde se cayó la barda sólo había sido acordonada, los alumnos fueron repartidos en otras escuelas y hasta la fecha sigue pendiente la reconstrucción de la misma.

Otra conclusión es que las transacciones en línea parecen no ser las mejores opciones debido que a gran parte de la población le sigue generando desconfianza o sigue viendo como un problema la falta de interacción humana para realizar operaciones que involucran dinero.

  • Recomendaciones

Debido a que la desconfianza fue el principal factor que influyó en la campaña, sería importante establecer mecanismos o medidas que le permitan a los padres de familia, y a la comunidad en general, percibir el proceso de la campaña como un proceso transparente, para esto se necesita lo siguiente:

  1. Una explicación suficiente y a todos los sectores de la población involucrada sobre lo que es una campaña de financiamiento colectivo y cómo se desarrolla.
  2. La existencia de un comité que se encargue de llevar la campaña de financiamiento colectivo y de atender las dudas que tenga cualquier persona respecto a la misma, en cualquier momento de la campaña.
  3. Contar con una estrategia física para la recaudación del dinero que sea transparente y que permita a todas las personas que esté interesadas conocer el avance de la campaña. Ya que en digital todas las personas pueden ingresar a la plataforma y conocer estos pormenores, pero cuando se hacen colectas de forma física se tiene desconfianza respecto al destino y manejo del dinero.
  4. En temas de inclusión financiera y en relación con el punto anterior se recomienda considerar los diversos escenarios donde muchas personas manifiestan no contar con un medio bancarizado para poder aportar o cuenta con él, pero no confían en este tipo de transacciones, por lo que es necesario incluir mecanismos que les permitan colaborar y que los haga sentir seguros, respecto al destino de los fondos.

 

Ante toda la información obtenida de la experiencia que nos otorgó esta campaña lo que nos queda es promover el financiamiento colectivo en temas escolares y buscar maneras para que la gestión en este tipo de proyectos sea suficiente y no deje espacios o genere dudas que puedan afectar el desarrollo y éxito de la campaña. Lo importante de esta información es que ahora sabemos algunos de los puntos clave para la gestión y realización de una campaña de financiamiento colectivo vinculado a temas escolares.

[1] López Pérez María Isabel. (2017). Adaptación social debido al impacto por la sequía en las comunidades de El Ciprés, Vicente Guerrero y Ranchería Jocote del Municipio de Motozintla de Mendoza, Chiapas. Ciudad de México, México: Tesis UNAM.