En 1885, los hermanos Johnson se inspiraron por una radical moda en el mundo médico: la higiene. Poco a poco las cirugías empezaban a realizarse por manos lavadas con jabón y las heridas limpiadas con sustancias que prevenían infecciones; sin embargo, estas lesiones se cubrían con telas viejas y, en algunos casos, telarañas, estiércol y miel.

Estos emprendedores vieron una oportunidad de mercado en este nuevo movimiento y empezaron a comercializar vendas limpias, empaquetadas y listas para usar.

130 años después, en 2015, la compañía Johnson & Johnson registró ganancias por $70 mil millones de dólares, con ventas en 175 países y ocupando el séptimo lugar en valor de mercado entre las empresas que cotizan en la bolsa.

Emprender genera riqueza tanto para quien lo hace, como para la comunidad donde se desarrollan estos proyectos. Esto es real para todo tipo de giros, desde una tortillería, ferretería o pizzería.

Sin embargo, existe una versión del emprendimiento que puede generar riqueza para todo un país y llegar a impactar a toda la humanidad: el científico y tecnológico.

A nivel mundial, las tres empresas con mayor valor en el mercado son de base tecnológica: Apple, Alphabet Inc. (cuya principal subsidiaria es Google) y Microsoft. Del top 10, solo una empresa no está relacionada con ciencia o tecnología.

De este top 3, todas empezaron en una cochera, financiadas por familiares y amigos que creyeron en Steve Jobs, Larry Page y Bill Gates.

Podemos ver casos así por todo el mundo:

  • Probiomed, una de las mayores industrias farmacéuticas de biocompatibles de México, fue fundada en los 70’s por Jaime Uribe en un local de Iztapalapa y trabajaba con equipo rentado.
  • Gremex, empresa de bioquímica industrial y dirigida por la mexicana Gabriela León, fue reconocida por la ONU, como una de las 100 empresas que salvará al mundo gracias al desarrollo de una nanobiomolécula capaz de eliminar gérmenes, virus, bacterias y hongos.
  • En 2001 el doctor en tecnología solar, Shi Zhengrong, fundó Suntech Power en China. Actualmente, la empresa es una de las líderes en producción de paneles fotovoltaicos en el mundo y genera ganancias anuales de hasta 3 mil millones de dólares.
  • Chrstina Lomasley fundó Modumental en 2009, empresa metalúrgica que desarrolla aleaciones nanolaminadas para evitar corrosión.
  • En 2012, Nina Tandon, doctora en bioingeniería, cofundó EpiBone, la primera compañía en el mundo que cultiva hueso humano para reconstrucción.

A muchos de los que estudiamos una carrera científica en los últimos años se nos dijo que el camino era licenciatura, maestría, doctorado y un bonito, además de redituable, lugar en el Sistema Nacional de Investigadores. Sin embargo, con recortes a fondos para investigación, falta de presupuesto para becas y menos aperturas en el SNI, este camino dorado se vuelve escabroso.

También, hemos otros que nada más no nos vemos en la academia y queremos explorar otras oportunidades de vivir de la ciencia y la tecnología.

Felizmente, el emprendimiento en estas áreas es cada vez más accesible, sobre todo con las modificaciones legales recientes, que permiten fundar una empresa a partir del trabajo académico en una universidad pública.

Sin embargo, a veces es difícil conseguir el dinero necesario para iniciar operaciones, por lo que el crowdfunding se empieza a posicionar como una alternativa de financiamiento por medio de la que hoy se benefician proyectos tan importantes como el desarrollo de nuevos aparatos para mejorar la audición o la búsqueda de civilizaciones alienígenas.

En nuestra plataforma, la empresa Free Minds busca recursos para financiar Connect, un proyecto de automatización, control y seguridad del hogar, que está pensado para personas con discapacidades, aparte de reforzar la seguridad y disminuir gastos de energía.

Si tienes un proyecto de ciencia y tecnología que necesita fondos, en MiCochinito.com puedes subir una campaña de crowdfunding para que sea tu comunidad la que te ayude a concretar tus sueños de ser la siguiente Weili Dai o Elon Musk.