La empresa, que brinda trabajo a personas en situación vulnerable, creó su campaña de financiamiento colectivo y tú puedes apoyarlos.

Hace 20 años Carlos García, “Charly”, era dibujante arquitectónico. Su vida transcurría de manera normal hasta que un día sufrió una embolia que paralizó parte de su cuerpo. Perdió su trabajo, su casa, su dinero e incluso a su madre, quien falleció después de cuidarlo durante varios años. Hoy, a sus casi 50 años, vive en situación de calle, teniendo que pedir dinero para cubrir sus gastos más elementales.

Pero a veces las oportunidades llegan como por casualidad y hace dos años, mientras Charly se encontraba pidiendo dinero en la Colonia Roma, se acercó a Rubén Oropeza quien le preguntó a qué se dedicaba y de qué estaba enfermo. Carlos le contó su historia y Rubén lo invitó a trabajar en Anudarte.

Esta empresa se dedica a hacer tapetes, bolsas y otras artesanías. Rubén es el director y fundador de esta compañía cuyo objetivo es brindar un trabajo digno a los adultos mayores y a las personas con discapacidad, haciéndolos sentir incluidos y útiles dentro de la sociedad.

Además de brindar una fuente de trabajo a personas en situación vulnerable, la labor de Anudarte trasciende otros aspectos de la vida de sus miembros. Las artesanías que realizan están hechas a base de nudos, que al unirse unos con otros dan vida a diseños muy originales, y es la creación de esos nudos la terapia con la que ellos alivian sus malestares.

Cuando Charly comienza a anudar ve como desaparecen los temblores en sus manos, causados por su atrofia muscular.  Es el mismo caso de varios de sus compañeros, hace poco se sumó al grupo una maestra que después de ser “jubilada a fuerzas” cayó en depresión, se aisló del mundo y después de sufrir un coma diabético, el Parkinson apareció. A partir de que comenzó a hacer nudos, su situación cambió: los temblores se han reducido, convive con sus compañeros y su doctor le recomienda que continúe con la terapia que le da su trabajo.

Más que una empresa, en Anudarte son una familia. “En mi vida tuve muchos patrones, pero Rubén se volvió mi amigo”, dice Charly, quien hoy es el encargado de capacitar a los nuevos.

Actualmente, la empresa tiene una campaña en la plataforma de financiamiento colectivo MiCochinito.com. Su objetivo es juntar 30 mil pesos que permitan acelerar el proceso de producción de sus productos con la compra de una máquina emboquilladora.

“Cuando nos hacemos mayores nos volvemos más pacientes y el trabajo que hacemos en Anudarte es una muestra de ello. A diferencia de lo que ocurre en todas las industrias, nosotros hacemos todo a mano, de manera humanizada”, comenta Charly.

Para conocer más sobre Anudarte y apoyar su campaña visita sus redes sociales (Facebook/Anudarte ; Twitter/Anudarte). Y si quieres cooperar a su causa, ingresa a la página de MiCochinito.com selecciona la campaña de Anudarte y da clic en “Apadrinar”.